jueves, 28 de enero de 2010

Presencia del hombre en tiempos pasados

En tiempos remotos, nuestros antepasados del área metropolitana de Cúcuta conseguían su sustento pescando, cazando animales, pequeños y en ocasiones presas muy grandes que requería estrategia e ingenio a través deun trabajo en equipo; también recolectaban  frutos y plantas silvestres. A medida que fueron evolucionando estas comunidades, desarrollaron y perfeccionaron técnicas en la fabricación de artefactos de piedra y posteriormente  utensilios de arcilla.

Para el estudio de las  sociedades antiguas a partir de sus restos  materiales, el hombre ha estructurado una disciplina  denomina arqueología

Según la investigación arqueológica, en Colombia durante la mayor parte de su desarrollo, las sociedades humanas que poblaron la parte norte de América del Sur formaron grupos de cazadores-recolectores, es decir fueron sociedades nómadas. 

Las herramientas rudimentarias elaboradas por estos primeros pobladores se encontraron dispersas en las veredas de Los Vados y Agualinda, en particular las diversas piezas que se han hallado se han concentrado en la   vereda Los Vados y están elaboradas con material obtenido de una roca llamada chert; se han encontrado gran cantidad de cortadores, raspadores, cinceles, punzones, cuchillos y  una punta de proyectil en buen estado de conservación. Fotos 5,6,7 y 8.

Es importante señalar que los hallazgos corresponden  a afloramientos favorecidos por la erosión hídrica y eólica, características de estos suelos. Existe la hipótesis  que la materia prima con la cual se elaboraron estas piezas, posiblemente fue extraída del  río Pamplonita, según una de las investigaciones realizados por el arqueólogo Víctor González Fernández, quien ha desarrollado varios estudios en la zona, dentro del proyecto Arqueológico Valle del Pamplonita. Especialmente ha centrado sus investigaciones en el Paleoindio, es decir en los primeros habitantes que deambularon el territorio colombiano,  específicamente en esta  zona de Norte de Santander, los alrededores del municipio Los Patios: las veredas Los Vados y Agualinda. He tenido el privilegio de acompañar en todos sus estudios realizados en la zona y sus conocimientos y apoyo  han enriquecido el desarrollo del  Museo Los Vados.

En  el informe final de 2001 el doctor González Fernández concluye: "En síntesis, la zona reconocida contiene restos de actividad humana aparentemente continuos por más de 15.000 años. El área puede, así ser considerada como un laboratorio arqueológico de singular valor cultural y científico. Se espera que en el futuro se realicen estudios específicamente orientados a reconstruir cada uno de los periodos de ocupación y a resolver muchos interrogantes que aun quedan.
Este proyecto es uno de los primeros en el norte de Suramérica en el que se ha logrado recuperar información sobre distribución en el espacio de asentamientos  de cazadores recolectores. Esa información espacial es crucial para comenzar a entender las formas en las que se organizaban las sociedades del Paleoindio y el Arcaico y los factores que intervinieron en las transformaciones sufridas por esos patrones..."


En la fotografía, el arqueólogo Víctor González  explica a estudiantes del Colegio San José de Cúcuta, acompañados  por el profesor Yovany Orozco, sobre la nueva técnica de investigación con georadar, que permite identificar los sitios arqueológicos sin necesidad de hacer intervenciones de excavación.


También existen artefactos en diferentes clases de piedra  que fueron utilizados cuando el hombre se estableció en sitios fijos, es decir cuando se hizo sedentario, permitiendo la elaboración de herramientas de  trabajo de diversa índole, tales  como: hachas, azadas, cinceles, martillos, manos de moler, metates, yunques y morteros. Fotos 9 y 10.

Gracias  a la riqueza de arcilla en la zona, los antiguos habitantes ya establecidos en un sitio fijo, experimentaron y perfeccionaron la elaboración de objetos cerámicos como vasijas, tejos y volantes de huso. Muy pocas vasijas completas se han encontrado, pero sí muchos fragmentos de variados objetos, que abundan en ciertas partes de la vereda Los Vados; los he clasificado en bordes sin decoración, bordes con decoración, con asa y cuellos simples. También se han encontrado varios volantes de huso que nos evidencian que además de ser agricultores, también eran tejedores los habitantes de esta zona. Fotos 11 y 12.

Con el fin de cumplir con la Ley de Patrimonio arqueológico, se ha registrado ante el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH,  la colección del Museo Los Vados en 30 lotes y/o piezas compuesto por 2.762 fragmentos y/o piezas en cerámica y lítico, bajo el número de registro: 4032, confiriendo tenencia de las mismas, cumpliendo con el régimen legal y las obligaciones que adquieren los tenedores de bienes del Patrimonio Arqueológico.

Información: 315 334 8558        gerardovilla5@gmail.com



En la foto se observa la cueva de Los Chulos,  que existe en la parte posterior del cerro de La Cruz. También se puede ver el estrato arcilloso típico de los suelos de la región

Evidencias de la fauna extinta de la región

En un tiempo remoto, hace  varios millones de años, nuestro territorio estaba cubierto por un océano que albergó una fauna marina muy especial, pero paulatinamente fue desplazándose a medida que nuestras cordilleras fueron elevándose, permitiendo que las especies terrestres fueran prosperando, como los mastodontes, una especie de elefante primitivo; eremotherios, ejemplares gigantes parecidos al perezoso; gliptodontes (armadillos gigantes) y toxodontes (especie de hipopótamo). Estas especies deambularon  por diversos sitios del Área Metropolitana de Cúcuta y parte de Colombia. Posteriormente los cambios ambientales y posiblemente la caza intensiva del hombre, llevaron a la extinción de estas especies. Los  fósiles hallados en la zona, muestran la evidencia de esta fauna tan peculiar.

El estudio de  los fósiles, tanto de plantas como de animales, se ha denominado dentro de  las ciencia naturales, como Paleontología.

El Museo cuenta con tres clases de fósiles, de acuerdo a su antiguedad: cretácicos, pliocénicos y pleistocénicos.

Los fósiles del Cretácico

La zona del Área Metropolitana de Cúcuta estaba cubierta  por un
océano en este periodo. También parte de Colombia; pero a pesar de esta condición, de un ecosistema acuático, se halló cerca de Villa de Leiva, el primer dinosaurio terrestre, bautizado Padillasaurus leivaensis

El Cretácico inició hace 145 millones de años y terminó con un evento catastrófico hace 65 millones de años, la caída del meteorito Chicxulub, que causó la extinción de un 75% de los seres vivos del planeta. Los fósiles de este periodo son los más antiguos con los que cuenta el Museo; estos se han encontrado en la mina de caliza cercana y corresponden a  esponjas, bivalvos (foto 13), amonites, peces (foto 18 y 19) y reptiles  (foto 20 21 y 23). Actualmente se está estudiando el primer reptil encontrado en la zona y se cree que sea una especie de plesiosaurio. Planteo la hipótesis que puede ser de un plesiosaurio similar a uno encontrado en Marruecos, denominado Zarafasaura. (foto 22)

Los fósiles de amonites son los  más abundantes y vistosos del periodo Cretácico; sus conchas son muy variadas, podían ser discoides, estriadas, lisas, con diversos grados de arrollamientos, con ornamentos y espinas. En la gráfica de la izquierda se puede observar un amonite típico. (foto 14,15,16 y 17)

También se ha identificado un tronco de árbol petrificado (xilópalo). Foto 28.

Recientemente el Museo Los Vados ha realizado un preregistro  paleontológico, promovido por el Sistema Geológico Colombiano, SGC que de acuerdo a la ley obliga a las colecciones paleontológicas  a ser registradas, para preservar el Patrimonio paleontológico.

Los fósiles del Plioceno

El Plioceno se inició hace 5 millones de años y terminó hace 2,6 millones de años.

El Señor Pedro Fortul (q. e. p. d.) "El señor del burro" me informó de unos huesos que, hacía  un tiempo, había encontrado. Aprovechando la presencia del  doctor Carlos Villarroel, de la Universidad Nacional, nos desplazamos al sitio donde se encontraron gran cantidad de huesos muy fragmentados que hacían difícil obtener una pieza completa para la identificación; afortunadamente, se encontraron unas placas  (foto 26) que permitieron al citado paleontólogo, la identificación de un mamífero, que se asemeja a un armadillo gigante denominado:  Gliptopdonte.

El doctor Villarroel identificó también un fragmento fosilizado de cornamenta de ciervo encontrado en la quebrada de La Mona, en Los Vados, hallada en la misma cárcava  donde se localizó la punta de proyectil.


Los fósiles del Pleistoceno

El Pleistoceno se inició hace 2,6 millones de años y terminó hace 10.000 años.

Estos animales gigantes que se desarrollaron en este periodo  son  denominados como megafauna. 
En este territorio habitaron manadas de mastodontes que coexistieron con eremotherios  y toxodontes. En la zona se encontraron piezas de un animal oficialmente reconocido como mastodonte (una especie de elefante primitivo) identificados por el doctor Gonzalo Correal en 1993. En este informe, el doctor Correal también reporta el hallazgo de molares de megaterios, gracias a información de profesores y estudiantes de los colegios Once de Noviembre, del municipio de Los Patios y Salesiano de Cúcuta. Realmente las especies de megaterios o perezosos gigantes que habitaron en  Colombia, pertenecen a Eremotherium que son muy parecidos al megaterio.

En Cúcuta, se reportó un hallazgo realizado por los hermanos Lasallista, de un Eremotherium, que fue descrito por Jaume Porta Casanellas en 1961; el científico considera que lo hallado en los alrededores de Cúcuta es una nueva especie y lo llamó Eremotherium cucutense. Actualmente, esta evidencia fósil reposa en el Museo de La Salle, ubicado en la Candelaria, Bogotá.


Fotografías del eremotherium cucuteño, en el Museo de LaSalle,  Bogotá, reportado como una nueva especie. Encontrado en El Cerrito, cerca del río Pamplonita.



Según el portal del sistema Geológico Colombiano existen diferencias notables entre el Eremotherium y el Megatherium; a continuación se  transcriben:


  • ​El Eremotherium  poseía extremidades de mayor tamaño con respecto a las de Megatherium
  • El Eremotherium presentaba  tres dedos, mientras que el Megatherium contaba con cuatro dedos.
  • El Megatherium se caracterizó por presentar un cráneo mucho más robusto que el del Eremotherium
  • El Megatherium presentó una dentición más especializada y por ende, su alimentación era más selectiva. Por el contrario, el Eremotherium poseía una dentición primitiva, que le permitía tener una amplia gama de alimentos.


En Los Vados, hallamos huesos de un Eremotherium entre unos estoraques, que  por afloramiento debido a procesos erosivos, quedaron  expuestos y corresponden a partes de una de sus patas,  también dos huesecillos y una vértebra. Fue localizado en terrenos que hoy ocupa el sitio turístico denominado Lago Park, en la vereda Los Vados. Foto 24



La gran mayoría son mamíferos grandes, y sin embargo sus evidencias son sólo fragmentos que, por causa de la erosión y la condiciones particulares de fosilización, han aflorado; también, las excavaciones  clandestinas han impedido la extracción de piezas completas, por parte de las autoridades en la materia.


miércoles, 27 de enero de 2010

¿Cómo nació el proyecto?


Conocimos la zona a mediados del año 1995. Existían muchas historias acerca de visitas de personajes importantes y descubrimientos, pero se carecía de evidencias paleontológicas y arqueológicas conservadas; nos sorprendió mucho que no existiera en el lugar elemento alguno conservado o exhibido para observar y estudiar. Por ello iniciamos pesquisas para conocer el destino de este Patrimonio que había salido de la región. Es el caso de las defensas de mastodonte halladas por el doctor Gonzalo Correal ; las mismas salieron de la zona y gracias a información recaudada, finalmente fueron ubicadas en el Museo del colegio La Salle. Precisamente se hizo evidente la ausencia de un espacio de exhibición en la región que permitiera mostrar a la ciudadanía lo hallado en la  región. Para ello iniciamos con la comunidad una campaña de conservación, primero en la vereda Agualinda, donde promovimos y colaboramos en la formación del Museo de esa vereda. Allí se donaron algunos amonites encontrados en la mina de caliza que permitieron el comienzo de las colecciones de Agualinda y Los Vados;  también se donó al señor Gonzalo Roa, habitante de Agualinda,  una costilla de megaterio, con su vitrina incluida. Una mandíbula de megaterio fue extraída por el suscrito de la quebrada La Mona; esta pieza fue encontrada por el señor Sady Molina, quien me informó y procedí a extraerla, luego la reconstruí y posteriormente realicé su identificación. La extracción fue urgente, por peligro de arrastre en una época de lluvias por allá en el año 1998. 

Dado el interés que suscitaron los hallazgos y la suerte de su encuentro, procedimos a estudiar, documentarnos y a tratar de contestarnos: ¿Qué había pasado en esta zona?. Las respuestas a esta pregunta han constituido mi trabajo durante los últimos 23 años, y sus frutos se plasman en la labor museística realizada. 

Iniciamos la exploración en la mina de caliza, pues conocíamos en teoría que éstas se formaron a partir de seres vivos marinos fosilizados, y efectivamente encontramos muchos bivalvos y amonites. 
Entonces planeamos irnos a vivir a la vereda Agualinda y así lo expresamos al señor Sady Molina. No fue posible; entonces consideramos la opción  de vivir en la vereda vecina, Los Vados. Fue así como nos radicamos allí e iniciamos una campaña de conservación ambiental y fortalecimiento de estructuras comunitarias tales como la Junta de Acción Comunal y la Junta Administradora del Agua, paralelamente al proceso de gestión cultural.


En 1996 ya establecidos en la vereda Los Vados hicimos interesantes  hallazgos arqueológicos y paleontológicos. Encontramos abundantes cortadores, cuchillos en piedra y una punta de proyectil, también hachas, azadas,  piedras de trabajo, gran cantidad de fragmentos de recipientes de cerámica, carbón producto de fogones y un meteorito metálico. Igualmente encontramos unas partes de la osamenta de un megaterio, (perezoso de 6 metros): extremidades, vértebras y otros huesos.

Simultáneamente continuamos con la exploración y realizamos  muchos hallazgos con mi familia en la mina de caliza; encontramos bivalvos, fragmentos de peces, múltiples amonites de diferente clase y una cabeza de reptil que presumimos que pertenezca a una especie de plesiosaurio. Hipótesis planteada por el autor del presente artículo.
Para valorar, conservar y visibilizar la zona arqueológica y paleontológica, creamos el proyecto Ecoparque Experimental Los Vados y organizamos el Museo Los Vados, (inicialmente lo denominamos Museo Arqueológico y Paleontológico de Los Patios); gestionamos desde mayo de 1999 ante el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH, el Ministerio del Medioambiente, Corponor, IDEAM, Gobernación del departamento. Y ante el Concejo Municipal del municipio de Los Patios, en varias sesiones y en diferentes Administraciones, con el fin de incluirlo en el Plan Básico de Ordenamiento Territorial, PBOT. 

El Museo, primera etapa del proyecto Ecoparque Experimental Los Vados, ha participado en diferentes eventos académicos, como única representación del municipio de Los Patios, tales como: ponencias en seminarios y foros de arqueológía, organizados por el Area Cultural del Banco de la República, Ministerio de Cultura, Corponor y Universidad Francisco de Paula Santander. El proyecto Ecoparque Experimental Los Vados participó en la convocatoria "SOMOS PATRIMONIO" del Convenio Andrés Bello.También en el proceso de capacitación que realizó el Instituto Alexander Von Humboldt, en convenio con la Secretaría de Educación de Cúcuta y Corponor, como PROCEDA (proyecto ciudadano de educación ambiental). Se participó en procesos de capacitación del la Red de Museos. Desarrollamos actividades durante 3 años que luego sirvieron de aporte a la elaboración del  proyecto  INVENTARIO ARQUEOLÓGICO Y PALEONTOLÓGICO DE NORTE DE SANTANDER y se participó en las mesas de trabajo que realizó la Ministra de Cultura, María Consuelo Araujo, mesas que validaron el Proyecto Inventario Arqueológico, ya mencionado.



El Museo Paleontológico y Arqueológico del municipio Los Patios, conocido como  Museo Los Vados, del proyecto Ecoparque Experimental Los Vados funcionó durante 11 años (2000-2011) en la Casa de la Cultura Arnulfo Briceño, del municipio de Los Patios, ubicada en la vereda de Los Vados, en el Departamento Norte de Santander, Colombia. Fue la única actividad  cultural de carácter permanente, que funcionó con recursos propios de sus gestores, en este inmueble propiedad del municipio.


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Gracias al  Museo de Los Vados sus gestores han tenido la oportunidad de incursionar en diversas áreas del conocimiento, en especial en todo lo relacionado con arqueología. Por información de estudiantes egresados del colegio La Garita, de la vereda del mismo nombre, nos enteramos que en la vereda La Mutis, en una finca, se encontraba una roca con ciertas marcas, posiblemente de indígenas. Nos trasladamos allí y efectivamente encontramos arte rupestre.

Arte rupestre en el municipio Los Patios



Entre los cafetales encontramos esta piedra de tamaño mediano con  grabados que desafían el paso del tiempo, pero que la naturaleza trata de ocultar con los líquenes que crecen sobre su superficie. Éstos producen el ácido liquénico que ataca a la roca para meteorizarla o erosionarla y de esta manera degradarla. Para la toma de la fotografía fue necesario remover parte de los líquenes que  ocultaban los grabados.





Aquí podemos referenciar el tamaño de los petroglifos con el jalón de la izquierda. Es importante señalar que más que espirales, como generalmente se encuentran en diferentes partes de Sudamérica, éstos son círculos concéntricos y en alto relieve, confiriéndole una particularidad especial.


Arte rupestre en la vecindad del municipio de Los Patios




Entre la quebrada la Honda (límite natural del municipio Los Patios) y el sitio denominado La Don Juana del municipio de Chinácota, se encuentran tres grandes rocas con arte rupestre. Este sitio fue ubicado gracias a información que me suministró el  propietario de un predio muy cercano a dichas rocas.





El historiador Miguel Angel Salmanca, en la foto, gracias a su técnica de resaltar las figuras con un frotis de tierra y en ocasiones con hojas (clorofila) hace posible  destacar los petroglifos; así pude realizar estas tomas de las figuras, antes ocultas por el desgaste causado por la erosión producida por el agua y la acción de los líquenes. Estas tres primeras fotografías corresponden a la primera roca, más cercana a la actual vía.




Oportunamente se geo-posicionó y registró la estación de estos petroglifos, por parte del arqueólogo Víctor González, lo que  visibilizó y protegió este Patrimonio,  ya que por este sitio va a discurrir la doble calzada hacia Pamplona.


Detalle más amplio de la segunda y tercera roca que contiene grabados.